Comprarse un coche nuevo, de una marca premium con reputación de fiabilidad, y encontrarse con que la pintura del techo se desprende a los pocos meses es una pesadilla. Pero que el concesionario oficial intente eludir su responsabilidad culpando al propietario es, lamentablemente, una práctica habitual.

En Rioja Tasaciones acabamos de finalizar un dictamen técnico pericial crucial sobre un Lexus LBX (Acabado bitono original, Código 2YM) donde la marca se negaba rotundamente a cubrir los daños en garantía.

Aquí te contamos cómo desmontamos sus argumentos con ingeniería pericial.

El caso: Excrementos de ave, «chinas» de la carretera y plásticos defectuosos

La propietaria del vehículo acudió a nuestro gabinete tras recibir continuas evasivas del servicio oficial. El vehículo presentaba dos patologías graves de origen:

  1. Desprendimiento de pintura en el techo: Tras un lavado ordinario con agua a presión, la laca y el color del techo se levantaron en varias zonas. La primera respuesta verbal de Lexus fue culpar a un “excremento de ave”. Al exigir la reclamación por escrito, cambiaron la versión sobre la marcha, afirmando que los desprendimientos eran fruto de “impactos de chinas de la carretera”.
  2. Desgaste prematuro de interiores: Los plásticos de los pilares del conductor y acompañante mostraban marcas severas de roce provocadas por el propio uso del cinturón de seguridad. Aunque ya se habían sustituido una vez, el fallo volvió a reproducirse. La respuesta de Atención al Cliente de la marca fue que la usuaria “debía tener más cuidado al quitarse el cinturón”.

La investigación técnica: La ciencia no miente

Frente a las opiniones visuales y cambiantes del concesionario, en Rioja Tasaciones aplicamos metodología científica e instrumental avanzada para blindar el informe pericial:

  • Ensayos micrométricos: Realizamos lecturas con un medidor de espesores digital en las zonas sanas del vehículo. Los resultados arrojaron valores absolutamente homogéneos y conformes con los estándares de pintura robotizada de fábrica (~110-120 µm). Esto demostró que la pintura era 100% original y no había sido reparada previamente.
  • Falta de adherencia inter-etapas: Al analizar físicamente los bordes del desprendimiento, determinamos que el fallo se debe a un defecto de fabricación en el proceso de pintado del acabado bitono (Código 2YM). Existía una incompatibilidad o falta de adherencia química entre las capas de pintura aplicadas en fábrica, lo que provoca que la laca se pele ante la mínima presión externa (como un lavado convencional).
  • Ausencia de agentes externos: Refutamos técnicamente la hipótesis de los excrementos al constatar la total ausencia de grabado térmico, marcas de acidez o rugosidad en el estrato de la laca. El techo estaba completamente limpio y sano antes de pelarse.
  • Vicio oculto de diseño: El deterioro de los plásticos interiores demostró ser un defecto sistemático de diseño del componente, no un mal uso de la conductora.

No te conformes con un «No entra en garantía»

Las marcas automovilísticas juegan a menudo con el desgaste psicológico del cliente, emitiendo resoluciones desestimatorias genéricas con la esperanza de que el usuario asuma el coste de la reparación.

Un informe pericial visado, con mediciones instrumentadas y fundamentación física, es la única herramienta legal válida para obligar a un fabricante a cumplir con la ley de garantías.

Si tu vehículo está sufriendo desprendimientos de pintura, fallos de acabado o averías prematuras y la marca te da de lado, en Rioja Tasaciones defendemos tus derechos con rigor técnico y científico.

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