Comprarse un coche nuevo de fábrica es, para la mayoría de los usuarios, una inversión económica muy importante y una decisión cargada de ilusión. Sin embargo, ¿qué ocurre cuando el vehículo empieza a fallar a los pocos días de salir del concesionario y la marca es incapaz de solucionar la avería?
En RIOJA TASACIONES S.L. acabamos de cerrar un dictamen pericial judicial que ilustra a la perfección el calvario por el que pasan muchos consumidores: reparaciones a ciegas en garantía, sustituciones millonarias de piezas que no sirven para nada y, finalmente, la «coartada» favorita de los fabricantes: catalogar un defecto mecánico real como un «ruido técnico-constructivo normal».
A continuación, analizamos técnicamente este caso real defendido por nuestro gabinete, que ya se encuentra en manos de los abogados
El origen del conflicto: Un estreno frustrado
El afectado, un joven de 23 años que se enfrentaba a la compra de su primer vehículo nuevo, comenzó a percibir un molesto y agudo chirrido metálico procedente de la zona de la distribución auxiliar a los pocos días de la entrega del coche. Al principio, el vehículo funcionaba en perfecto silencio, lo que descarta que el ruido fuese de origen físico o por diseño desde el kilómetro cero.
Ante la persistencia de la anomalía acústica, el vehículo ingresó en el Servicio Oficial. Al no registrar códigos de error electrónicos (DTC) en la diagnosis por ordenador, el taller aplicó el método empírico de «prueba y error»: sustituyeron secuencialmente la correa de accesorios, tensores, el alternador y el compresor del climatizador. Nada funcionó.
Ante la impotencia técnica del taller, un Delegado de la marca dictó una orden drástica: sustituir el bloque motor completo en garantía. Una intervención técnica de calado cuyo coste económico ascendió a aproximadamente 17.000 €.
El segundo motor y la coartada del «Ruido Constructivo»
Cualquier consumidor pensaría que tras sustituir el motor entero por uno completamente nuevo de fábrica el problema quedaría resuelto. Nada más lejos de la realidad. El coche abandonó las instalaciones del taller oficial emitiendo exactamente el mismo chirrido metálico. Es más, con el paso de los días, la presión acústica del fallo se agudizó, volviéndose especialmente severa en carretera, justo en el rango de uso más habitual del motor (entre las 1.400 rpm y las 1.600 rpm).
Al verse acorralado y sin capacidad de dar una solución de ingeniería real, el fabricante envió una notificación oficial por escrito al cliente dictaminando el cese de las reparaciones. ¿El argumento legal? Que tras analizarlo, el chirrido era una «característica técnico-constructiva» del modelo y que, por tanto, el coche no tenía ninguna avería.
La investigación de campo de Rioja Tasaciones: El careo técnico
Para desmontar esta estrategia comercial y dotar a la defensa legal del cliente de una prueba de cargo inapelable, nuestro perito judicial se personó en la concesión oficial para realizar las verificaciones pertinentes y entrevistarse con los responsables del taller.
El resultado del careo técnico fue fulminante para el informe pericial:
- Falta de control de calidad: El propio Jefe de Taller reconoció bajo entrevista que, tras montar el motor nuevo de 17.000 €, no realizó la correspondiente prueba de conducción en carretera para verificar si el ruido había desaparecido antes de entregar el vehículo nos indico la hizo un compañero.
- Confrontación con pruebas digitales: Nuestro perito procedió a mostrar de forma cronológica al Responsable Comercial las evidencias videográficas: el vídeo del motor original, el del segundo motor tras el cambio y las grabaciones de control pericial tomadas en el mismo día de la inspección. Ante la contundencia de las imágenes, el responsable comercial tuvo que admitir que el coche sonaba considerablemente peor que al principio.
- Refutación definitiva del argumento de la marca: Al ser preguntado directamente por nuestro gabinete sobre si consideraba aquello una característica normal de diseño o una avería, el Responsable Comercial sentenció textualmente con una obviedad técnica: «Si todos los coches hicieran ese ruido, estaría allí todos los días». Admitió abiertamente que se trataba de una anomalía real e incomprensible y animó formalmente al cliente a demandar al fabricante.
Las graves consecuencias legales para el propietario: El bloqueo por «Vicios Ocultos»
Este caso encierra un drama humano y legal absoluto. El propietario se encuentra ante una situación de total indefensión económica:
- Inseguridad: Ha tenido que dejar de usar el vehículo por un fundado temor a sufrir una avería mecánica catastrófica en carretera.
- Bloqueo de venta (Vicios Ocultos): El cliente se encuentra jurídicamente atrapado. No puede vender el coche en el mercado de ocasión. Si decidiera deshacerse del vehículo transmitiendo el coche a un tercero sabiendo que tiene un defecto grave que la marca no sabe reparar, estaría incurriendo en un delito civil de vicios ocultos (Art. 1484 del Código Civil), pudiendo ser demandado por el nuevo comprador.
Conclusión: El rigor pericial como única salida
La calificación de «ruido constructivo» es, en la gran mayoría de ocasiones, un escudo semántico que utilizan las marcas cuando se ven desbordadas por un problema de ingeniería que no saben o no les resulta rentable solucionar. Un ruido anómalo que aparece tras la compra no es una característica; es una falta de conformidad absoluta del producto con respecto al contrato de compraventa (según el Artículo 118 de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios).
Gracias al informe técnico blindado emitido por nuestro gabinete, donde se recogen las pruebas físicas acústicas y las propias admisiones de contradicción de la red oficial, la defensa legal del cliente dispone de un argumento irrebatible ante el juez para exigir la resolución del contrato y la devolución íntegra de su dinero.
Si te encuentras en una situación similar, recuerda que las palabras de un taller se las lleva el viento, pero un dictamen pericial riguroso abre las puertas de la justicia.
¿Tu vehículo presenta fallos mecánicos y la marca te da largas? En RIOJA TASACIONES S.L. somos especialistas en el análisis de averías complejas, informes judiciales y reclamaciones por vicios ocultos. Contáctanos y estudiaremos tu caso de forma objetiva y profesional.
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